Insomnio

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Extractos de un deseo

Atada de manos y pies al copete de la cama estaba ella totalmente indefensa, todo un esplendor de mujer.

-Sabes que te has portado mal

Se oye en susurros a un hombre que aparece de entre la sombras con látigo en mano y el cuerpo ardiendo.
No hay seres más deseosos que éste par de amantes que entre castigos y caricias se logran dar infinito placer.
Nada importa, todo sobra, nada falta son dos almas gemelas en la pasión.
Él, extasiado con su belleza y calor ella bañada en placer, un placer que sólo logra darle ese único ser.