No quiero ser perfecta

Soy imperfecta, lo sé.

Cometo errores, tal vez más de los que quisiera; también lo sé.
Soy una persona extraordinaria para muchas cosas, lo sé.
Pero también soy la peor persona para muchas otras cosas, y también lo sé.
Puedo inspirar por mi determinación y fuerza de voluntad, puedo contagiar a otros con mi disciplina, puedo hacer reír a algunos, puedo ser fiel a mis amigos, puedo entregar todo de mi por una objetivo, lo sé.
Pero también puedo herir, puedo ser cruel con mis palabras, puedo decepcionar a los que amo, puedo no ser lo que las personas esperan de mi, puedo defraudar a alguien especial, puedo ser egoísta, lo sé.
Yo soy todo lo lindo que una persona puede tener y todo lo horrible que una persona puede tener, lo sé.
Pero depende de cómo me mires, desde qué ángulo, desde que perspectiva.
Yo desearía ser perfecta para mí, y para ti, pero no puedo. Lo sé.
Siempre intento pararme frente a ti con mi mejor ángulo, tapando un poco lo malo, lo sabes.
Tu amor me ha hecho crecer, ser mejor.
Con tu amor he construido nuevos espacios en mí, nuevas formas de pensar y he poco a poco cambiado lo malo.
Pero sigo siendo imperfecta, no puedo prometer que no lo seré, lo sabes.
Pero puedo prometer y comprometerme a ser una mejor persona cada día, por mi y por ti.
No quiero ser perfecta, pero si quiero ser la mujer imperfecta más perfecta para tí.
Te amo

El libro detrás del libro

Caminando diariamente voy escribiendo un libro, con cada paso marco una letra que sumada a muchos pasos forman palabras incluso oraciones, sin darme cuenta en un día  escribo una página entera.

Diez mil doscientas veinte páginas tiene mi libro…

Y tus pasos junto a los míos no pueden ser escritos en el mismo, aunque hayan sido los pasos más maravillosos que haya dado en toda mi vida.

Caminar junto a ti me enseño a mejorar cada pisada, a poner los pies con firmeza porque no se camina por terreno inestable, aunque resulte una ironía que tus pasos y los míos caminaban constantemente por el filo de una cornisa.

Debo confesarte que mirarte a los ojos durante nuestro andar era lo que me hacía sentir segura, tan segura que no necesitaba ver mis pies al andar y eso me hizo marcar pisadas con más confianza.

¡Cuantas páginas escribimos juntos!

Pocos conocen nuestro viaje y tengo la certeza de que conocen lo intenso que fue, lo que vivimos y lo que significo haber andado juntos por la vida aprendiendo a caminar de una forma distinta a la que ambos conocíamos, fuimos aprendices de un amor que para mí, fuimos los primeros en escribir sobre él.

Escribimos paso a paso un libro juntos, un pasadizo secreto de nuestros propios libros de vida, el libro más romántico que ha podido existir; y tengo la dicha de poder leer sus páginas cada vez que te extraño…

El libro detrás del libro.

Droga color piel

Camina temblorosa, sus ojos rojos reflejan vacío y no hay corrector de ojeras que esconda la verdad. La verdad escondida tras esa ansiedad.

Ella, le necesita

Despierta sudorosa, temblorosa, asustada buscando entre las sábanas y no está

Ella, le necesita Sigue leyendo

Explicarlo no es suficiente, lo tienes que sentir

Cómo explicarle al mundo que nos amamos,
que lo que sentimos no tiene definición ni para nosotros mismos. Las palabras se quedan cortas,
la única forma de entenderlo es hacertelo sentir:

Sigue leyendo

All in

De lado a lado pase toda la noche, dando vueltas en la cama «Cuándo lo volveré a ver» por momentos me ganaba el cansancio pero la mente es fuerte y persistente, aun dormida podía pensar en el. Sigue leyendo